El antiguo Zoo Ave abrió
sus puertas al público en los años 60
como un zoológico privado con una filosofía
típica de esa época, donde sus fines
eran meramente lucrativos y por ello el objetivo principal
era mantener un grupo de animales silvestres en exhibición
para recibir turistas.
Para el año de 1990, el propietario
del antiguo Zoo Ave tenía problemas de salud
y por esa razón

estaba en busca de alguien que se hiciera cargo del
viejo zoológico. Un grupo de personas interesadas
en el bienestar de los animales se interesó
en ayudar, ya que para ellos se presentaba la oportunidad
de eliminar un lugar feo (por las malas condiciones
en que se encontraban los animales del viejo zoológico;
porque solo perseguía fines económicos
y porque no colaboraba con la conservación
ambiental) y a la vez permitía mejorar las
condiciones de vida de esos animales y crear un parque
de conservación moderno. Para implementar el
nuevo proyecto se adquirió una finca adyacente
al viejo zoológico y allí se construyeron
nuevas y espaciosas instalaciones para los animales.
Como parte de la motivación para asumir la
administración del Zoo Ave, estuvo el que Costa
Rica pudiera contar con un lugar donde los ciudadanos
de este país pudieran apreciar a los animales
silvestres en un entorno adecuado y rodeados por un
exuberante jardín botánico; para ese
entonces, en ninguna parte del país existía
un lugar donde se pudiera apreciar a animales silvestres
en cautiverio sin sentir lástima por ellos.
A la vez que se mejoró las condiciones de vida
de los animales, se implementaron programas de conservación
de fauna, como la reproducción en cautiverio
de especies en peligro con fines de reintroducción
y el establecer un centro de rescate que pudiera atender,
rehabilitar y luego liberar animales confiscados por
el Gobierno y animales rescatados.
De manera que en el año de
1990 el Zoo Ave se renueva totalmente e inicia su
programa de educación ambiental. En el año
de 1992, el Zoo Ave implementa oficialmente el “
Centro
de Reproducción de Especies en Vías
de Extinción (CRAVE)” y el “
Centro
de Rescate de Vida Silvestre Tropical (CRVST)”,
que se encuentran dentro de la misma finca donde está
el Zoo Ave, pero ambos tienen instalaciones totalmente
separadas del zoológico y están cerrados
al público.
Como complemento de los programas
de cría en cautiverio y rescate de animales,
en el año de 1998 se compró una finca
de 14 hectáreas en Golfito (zona sur). Esta
propiedad se encuentra junto al P. N. Piedras Blancas
y se adquirió con el propósito de desarrollar
el “
Centro de Investigación y
Conservación de Fauna Silvestre San Josecito”.
Mientras que en el año 1999,
se adquirieron casi 800 hectáreas de terreno
en Pilas de Canjel (Península de Nicoya), propiedad
que pasa a ser la “
Reserva Biológica
Bosque Escondido”. En esta zona protegida
privada se preserva hábitat para los animales
silvestres a la vez que se restauran poblaciones de
especies que desaparecieron de la zona, a través
del “
Centro de Investigación
y Conservación de Fauna Silvestre Cerro Azul”,
el cual tiene su sede dentro de la Reserva Biológica
Bosque Escondido.
Estos seis proyectos son administrados
por la Fundación Restauración de la
Naturaleza, entidad que desde que fue instituida trabaja
en pro de la conservación ambiental, dando
especial énfasis a la educación ambiental,
la conservación de hábitat para la vida
silvestre y los programas de rescate, cría
en cautiverio y reintroducción de animales
silvestres.